Political prisoners in Cuba

Las huelgas de hambre en Cuba

Las huelgas de hambre en Cuba
[20-06-2013]
Angélica Mora
Nueva York

(www.www.miscelaneasdecuba.net).-Durante los 54 años de dictadura
castrista el trato a los presos políticos cubanos ha sido deplorable,
con trabajo forzado, torturas, palizas, malnutrición, falta de atención
médica, y hasta asesinatos por parte de los guardias en las
prisiones. Asimismo, el régimen de la Habana ha ordenado duros
hostigamientos y persecuciones contra los opositores en la Isla.

Muchos activistas han recurrido a las huelgas de hambre para exigir el
cese de la represión y el cumplimiento del respeto a los derechos humanos.

Los disidentes cubanos han iniciado decenas de huelgas de hambre a lo
largo de más de medio siglo de dictadura de los hermanos Castro, con el
fin de hacerse oir y subrayar sus demandas. Grupos de la disidencia han
empleado la huelga de hambre por injusticias ante la ley, reclamar la
liberación de compañero presos y exigir libertades, hoy vedadas en la isla.

El opositor Osvaldo Rodríguez Acosta lleva más de un mes en huelga de
hambre exigiendo la “revisión de la causa” en la que fue condenado a 9
años de cárcel junto a su hijo mayor, Osvaldo Rodríguez Castillo,
sentenciado a 7 años de prisión, y su esposa, Juana Castillo Acosta, que
recibió 5 años de trabajo correccional sin internamiento.

También la huelga de hambre se emplea en la Isla para dar a conocer los
abusos del régimen en materia de negación de viviendas, como es el
actual caso de Luis Enrique Santos Caballero. Este cubano inició la
huelga de hambre el 24 de mayo del 2013 exigiendo que la Seguridad del
Estado y las autoridades de le dieran un lugar donde vivir,
después de haber sido expulsado de varios lugares como medida represiva.

Hasta el momento de escribir este artículo Santos Caballero se encuentra
en estado grave y se teme por su vida.

La mayoría de los ayunos son cancelados después de unos pocos días, pero
dos activistas de la oposición murieron en prisión durante prolongadas
huelgas de hambre:
Orlando Tamayo en el 2010, Wilman Villardos años después.

Lamentablemente no son los únicos que ha pagado con sus vidas su derecho
a protestar con sus cuerpos.

El Informe en Español sobre Muertos en Huelgas de Hambre del Archivo Cuba
precisa algunos casos:

Roberto López Chávez, de 25 años, murió el 11 de diciembre de 1966 en la
prisión de Isla de Pinos. En prisión desde 1961, comenzó su huelga de
hambre en protesta de una salvaje golpiza por los guardias. Le
trasladaron a una celda de castigo y le negaron , lo que empeoró su
condición. Estaba tirado en el suelo boquiabierto y gritaba pidiendo
agua cuando varios guardias entraron a su celda y uno orinó en su boca.
Murió al día siguiente, en día 70 de su huelga, sin recibir atención médica.

Luis Álvarez Ríos, de 31 años, murió el 9 de agosto de 1967 en la
prisión Castillo del Príncipe de La Habana. Había sido condenado a 20
años de prisión por contrarrevolución. Él y otros presos iniciaron un
ayuno indefinido pidiendo ser separados de los delincuentes peligrosos.
Al 11vo día, las autoridades carcelarias aceptaron negociar y los presos
depusieron la huelga.

Pero, no se les prestó atención médica y, en cambio, se les sirvió
pesada. Los presos médicos dijeron era peligroso comer así, ya
que el cuerpo debe ingerir alimentos gradualmente luego de un ayuno. Un
grupo de presos comió y Álvarez Ríos murió casi de inmediato. A la
familia sólo se le permitió un funeral de dos horas.

Francisco Aguirre Vidarrueta, murió en septiembre de 1967 en la prisión
Castillo del Príncipe de La Habana. Se negaba a vestir el uniforme azul
de los presos comunes y pedía ser reconocido como político.

Carmelo Cuadra Hernández, murió el 21 de julio de 1969 en una prisión de
La Habana en huelga de hambre, sin atención médica.

Pedro Luis Boitel, de 34 años, murió el 25 de mayo de 1972 en la prisión
Castillo del Príncipe, La Habana. Líder de la lucha contra Batista, lo
condenaron a 10 años por el contrario-revolución por oponerse al
secuestro del ideal democrático. En la cárcel sufrió torturas, palizas y
abusos y se le prolongó la sentencia. Junto a otros presos, participó en
muchas huelgas de hambre en protesta de los fusilamientos y exigiendo
derechos de presos políticos. Murió el 12vo año de su encierro, día 53
de huelga, sin asistencia médica y maltratado por los guardias mientras
agonizaba. Al morir, la Seguridad de Estado agredió a su madre viuda y
la aisló en su casa.

Olegario Charlot Spileta, murió el 15 de enero de 1973 en la prisión de
Boniato, Santiago de Cuba, en huelga de hambre, sin recibir atención médica.

Enrique García Cuevas, murió el 23 de mayo de 1973 en la prisión
provincial de Pretensado, Las Villas. Comenzó su huelga en la prisión de
Manacas, ya débil por la desnutrición, en protesta por el trabajo
forzado y las condicio-nes inhumanas. Con 25 días de huelga, lo
trasladaron a otra prisión, donde murió sin atención médica.

Reinaldo Cordero Izquierdo, murió el 21 de mayo de 1975 en una prisión
de Pinar del Río. Después de servir su sentencia de 10 años, se la
aumentaron arbitrariamente. Durante su último año de reclusión había
sido torturado severamente. Comenzó su huelga exigiendo su liberación y
murió en su celda por complicaciones, sin atención médica.

José Barrios Pedré, murió el 22 de septiembre de 1977 en la prisión
Pretensado, Las Villas. Comenzó su huelga de hambre recluido en una
celda de máximo castigo. Santiago Roche Valle, de 45 años, murió el 8 de
septiembre de 1985 en la prisión Kilo 7 de Camagüey. Sufrió un paro
cardíaco, sin haber recibido atención médica.

Nicolás González Regueiro, de 42 años, murió el 16 de septiembre de 1992
en la prisión de Manacas, Las Villas. Estaba cumpliendo 4 años de
prisión por distribuir propaganda enemiga cuando le salió una úlcera
duodenal. Comenzó su huelga para protestar la falta de y su
encierro entre delincuentes.

Orlando Zapata Tamayo, de 42 años, murió el 23 de febrero de 2010 al día
82 de su huelga. Arrestado en 2003 y en condenado en 2004 a 3 años por
desacato, desorden público y desobediencia, fue designado preso de
conciencia por Amnistía Internacional. En prisión, le aumentaron su
sentencia a más de 30 años por protestar contra los abusos que sufría.
Luego de numerosas palizas y torturas, comenzó su huelga exigiendo su
integridad física y ser reconocido como preso político. Por 18 días, se
le negó agua de tomar, lo que condujo a insuficiencia renal. Luego, lo
dejaron desnudo bajo un aire acondicionado y le dio neumonía. Horas
antes de su muerte, lo llevaron al Hospital Hermanos Ameijeiras en La
Habana.

(Con algunos datos de Wikipedia)

Se recomienda leer
Huelgas de Hambre en el Presidio Político”, por J A Albertini.
Preparado por el Instituto de la Memoria Historica Contra el Totalitarismo.

Source: “Las huelgas de hambre en Cuba” –
http://www.miscelaneasdecuba.net/web/Article/Index/51c2bb503a682e090057d6b4

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